EDUCACIÓN MATERNAL Y OTRAS ATROCIDADES



"Las palabras definen las cosas, y tienen un impacto sobre aquello que definen."

Isabel Fernández del Castillo


Las mujeres, las madres, necesitamos que "nos eduquen" tanto como necesitamos que "nos reparen". Educar, convencer, encarrilar, adiestrar, uniformar... son conceptos extraordinariamente semejantes. Pero también muy alejados de lo que realmente debería entenderse en cuanto al camino a recorrer en un viaje como el embarazo y el parto. Distinto, íntimo y único en cada mujer, cada momento y cada bebé.


Quizás aspiren a educarnos masivamente porque aspiren a controlarnos. Porque efectivamente, las clases de "preparación al parto" de los años 60 surgieron como una necesidad de adiestrar a las mujeres para que se sometiesen sin chistar a las rutinas hospitalarias de conducción médica del parto. Y como en aquella época no había epidural, para no tener a un montón de mujeres gritando como locas, inmovilizadas y con el goteo, se las enseñaba a respirar, a empujar y a portarse bien y "colaborar" con los que hacían el parto, que eran los que sabían y los que mandaban.


Fue cuando el papi de Aguirre de Cárcer, que era un feminista adelantado a su tiempo (ironía, lo reconozco), se trajo lo de la sofronización y la PPO (psicoprofilaxis obstétrica) que se extendió a las clases de lo que fue el Insalud hasta el 2003. Y en el hospital si una mujer gritaba y no colaboraba ("se descontrolaba" nos gustaba decir; a algunas les sigue gustando) se le culpaba de no haber aprendido bien a respirar, de no haber ido a las clases y bla, bla, bla... A la PPO ,que se llamaba popularmente "Preparación al parto" o "la gimnasia", se le cambió el nombre a iniciativa del propio colectivo de matronas de primaria por el de "Educación maternal". Porque ya no hacía falta aprender a soplar una vez que ya estaba la epidural instalada en el sistema. Pero seguía siendo necesario adiestrar a las madres para que pariesen educadamente (más ironía) y además se impartían otros contenidos que incluían los cuidados del bebé, la lactancia materna... Personalmente el término "Educación maternal" me parece tan horrible que nunca lo he querido emplear. Prefero el antiguo "Preparación al parto". como Isabel Fernández del Castillo en el artículo que encabeza este texto, al que le añado lo de "y a la maternidad", "y a la paternidad", "y al nacimiento"... Según tenga el día, pongo una cosa u otra. Con Isabel Fernández del Castillo estoy plenamente de acuerdo. La Educación maternal infantiliza a las mujeres. Una preparación al parto que pretenda informar a la mujer de sus opciones y de los riesgos o beneficios y de la libertad para decidir a la vez que dar confianza en su capacidad para parir con pocas intervenciones, en resumen, que empodere, no es educación maternal, es otra cosa. Y por lo que yo conozco sigue habiendo mucha educación maternal en los centros de salud. Yo diría que la grandísima mayoría es eso.


Octubre 2019

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